martes, 18 de febrero de 2014

"Percepción" de la serie televisiva "El cerebro"

Formato: Documental audiovisual
Realizado por: David Suzuki

Todas las percepciones, todos los movimientos y cada cosa que sucede a nuestro alrededor es asimilada por el órgano que nos hace como somos: el cerebro. Muchos no están en contacto con la medicina -mi caso- por lo que probablemente no suelen detenerse a analizar qué ocurre en el interior de nuestro cuerpo y, en especial, de nuestra cabeza. En tal caso, querido lector, es menester que la intriga lo invada . Acaso, ¿no le resulta interesante e importante saber por qué ve el mundo como lo ve? ¿por qué siente como siente? Pues bueno, si desea entenderse un poco más a usted mismo, el documental "percepción" de la serie de televisión "el cerebro", podrá ayudarle en aquella odisea. 

David Suzuki, presentador del documental, nos explica el operar de nuestro cerebro mediante un recorrido por nuestros sentidos. Explica, por ejemplo, la manera de relacionarse entre ellos con el fin de dar ciertas percepciones y cómo cada parte del cerebro tiene una determinada función que en caso de fallar, hace que todo parezca distinto. Esto último es lo más llamativo de este trabajo audiovisual, ¿qué pasa cuando algo no funciona correctamente en el cerebro? Pueden suceder bastantes cosas, desde ver todo como imágenes desligadas unas de las otras sin asimilar el movimiento de las cosas como también, a raíz de una enfermedad en la infancia, quedar ciego de un ojo perdiendo la capacidad de medir la profundidad de los espacios. Hay muchas variables, sin embargo, simpre hay una constante: el cerebro hará lo posible por resarcir el daño. 

El cerebro jamás se quedará quieto ante un cambio y es esto lo que permite que personas tildadas como discapacitadas por la gente ordinaria, sobresalga en campos totalmente inesperados y haga cosas que ningún "capacitado" puede hacer. Con casos y testimonios concretos "percepción" nos da unas sólidas bases en el entendimiento del cerebro. A través de animaciones y una explicación clara y sencilla hace de este tema tan complejo algo inteligible y llamativo para cualquier tipo de público. No siendo más, le recomiendo haga el ejercicio de buscar este documental y verá que tendrá un buen tema de conversación con sus amigos el próximo fin de semana. 

Ah, y antes de que se me olvide, también le sugiero que busque el libro Musicofilia del neurólogo Oliver Sacks. Con casos meramente musicales, continuará deleitándose con las maravillas y extrañezas del cerebro.

Buen día.


jueves, 13 de febrero de 2014

El rey justo de la cárcel del infierno

Autor: José Luis Sanz
Fecha: 31 de Enero de 2014

La crónica es de aquellos géneros periodísticos que logra desgarrar, conmover y sorprender a quien la lee; cosa que sucede con "El rey justo de la cárcel del infierno". No es nada nuevo, y menos para los colombianos, el problema tan severo que se vive en los centros penitenciarios. Muerte, hacinamiento, corrupción e ilegalidad son algunos de los aspectos que más flagelan al país y deslegitiman, aún más, a los estados. Sin embargo, es extraño toparse y sumergirse en una historia real que narra cómo en el caos y la desesperanza hay un inividuo, que independientemente de los medios, ha logrado la paz entre los muros construídos en medio de la ciudad más violenta del mundo.

¿Quién es aquel ser que aparentemenete suena como un héroe o un mesías? Se hace llamar Chepe, prisionero y también líder del centro penitenciario de San Pedro Sula, en Honduras. Sanz, a través de este personaje irónico y respetado, logra recrear y esbozar la vida que tuvieron los reclusos bajo el mando del reo Mario Henríquez -hombre tildado de violento entre las personas más sangrientas- y que tienen ahora, con Chepe. Este último puso a estudiar a muchas personas dentro de la cárcel, amenazando con que dejaría de firmar las actas de buena conducta que permiten la salida de los priosioneros si no ingresaban en el programa estudiantil -sí, así es, él decide quién sale o no con su firma. También recauda fondos para ayudarle a los más pobres de San Pedro, entre otros actos que él llama sociales.

Como bien se muestra en los diálogos, el jefe presume y se jacta de sus logros. Eso sí, obtenidos y  alcanzados con violencia y mano dura: la muestra de poder más clásica e inherente al ser humano. No obstante, es un avance vertiginoso en medio del desastre, como dice Emiliani al charlar con Sanz: "Es un hombre fiable, que hace el bien a su manera". Parece que fuera la salvación para todas esos individuos incomprendidas y aunque no sea la persona más estrictamente correcta, su posible ausencia causa miedo y zozobra, tanto para los reos como para el director y subdirector de San Pedro.

El autor nos permite ver otra cara, cada quien juzga si buena o mala, de un ser que hace parte de una sociedad violenta y macabra, donde son pocos los que buscan un cambio. La conexión y cercanía con los personajes permite que el lector se sumerga en aquel mundo que sentimos tan lejano pero que está ahí, al lado nuestro, próximo a tocarnos. En todo momento mantiene la intriga y el escozor que por medio de una prosa sencilla pero sensible, permite corroborar la ausencia y el desentendimiento del Estado hondureño (latinoamericano) que obiga a su gente a crear sus propias reglas y su propio mundo, donde, posiblemente, alguno tenga como base la paz.

martes, 11 de febrero de 2014

Somos muchos y migramos por diferentes razones


Documental radial
Hecho por: Camila Lozano y Ana María García

Como bien señala el título de este documental: son muchos los que se van de su país y cada quien tiene su razón personal para hacerlo. Colombia es un país de migrantes; son muy pocas las personas que no conocen o saben de alguien que no se haya ido del país en busca de mejores oportunidades o por el simple hecho de sentirse incómodo en este lugar. Por mi parte, tres miembros de mi familia viven lejos de estos límites y esporádicamente regresan para visitar a sus allegados: lo único que los ata a este sitio que tan mal los trató en el pasado.

Lo curioso de este producto -presentado como trabajo de grado por unas estudiantes del énfasis de radio de la Pontificia Universidad Javeriana- es el país escogido como base de investigación. No se ciñe a Estados Unidos o España (los países con la mayor diáspora colombiana), no, ahonda en un territorio poco recurrente en nuestras mentes que se hace llamar Irlanda. Nos dan datos sorprendentes: desde los años 60 la migración comenzó a verse como una posibilidad y por más que el fenómeno fuera incipiente, daría pie para que en 2005 el 8% (5.443.208) de la población colombiana fuera migrante. Cifras de ese talante sumado a testimonios y voces con expertiz en el tema,  son con las que Lozano y García logran corrobar su preocupación y consternación de que, independientemente de la causa, los colombianos se vayan de su país. 

Como bien dice María Margarita Echeverry, Colombia no es capaz de retener a su gente por toda la problemática económica o por el simple hecho de no brindarle las oportunidades que Irlanda u otros países sí logran darle, incluso, a quienes no son oriundos de aquellas naciones.

Sin embargo, el documental radial no victimiza y se obnubila con la idea de que todos toman vuelo porque la calidad de vida es precaria y paupérrima. También, a través de diferentes testimonios, plantea que el amor es un importante factor para irse. O simplemente se van por que "ser migrante es una experiencia, es un mundo, es una vida" (Mauricio Palma, entrevistado). 

Toda esta información permite entrever la exhaustiva investigación que tiene como resultado un gran documental radial, lleno de voces e historias. Por más que sea un producto bastante corto, logra ser sustancioso para no distraer y aburrir al oyente. No obstante, hubiera sido interesante escuchar testimonios más extensos y detallados que permitieran conocer mejor a la voz detrás de los parlantes. A excepción de eso, es muy completo, con una calidad impecable y unos efectos sonoros que sumergen y hacen partícipe a quien oye. Un audio que crea una imagen de un problema y un fenómeno asiduo de nuestro país.




jueves, 6 de febrero de 2014

¿Qué es una reseña?


¿Acaso usted, querido lector, nunca ha sentido ese deseo incontrolable por contarle a cada persona que se topa en el camino su percepción de la película que se acabó de ver o el libro que recién se terminó? Estoy seguro que alguna vez ha sentido ese afán. Y, ¿qué pasa cuando lo hace? ¿cómo comparte esa información tan ávida de ser comunicada? Pues, asumo, que la mayoría de seres hacen un breve resumen de la obra, explicando de quién es la película, cuál es el reparto y su temática central. Además cada quien suele dar su opinión de la obra; puede hablar maravillas o dar a entender, si es que no lo dice,  que le pareció la peor cosa jamás hecha por un ser racional. Pues, querido lector, cuando alguien hace eso o cuando usted lo hace, está reseñando oralmente, sí, así como lo lee.

Ahora, para que eso que usted dice se vuleva una reseña en estricto sentido, es menester que pase las palabras a un papel. Al pasarlo puede ser un poco más formal pero sin necesidad de aburrir al lector. Y recuerde, aunque no es obligatorio dar su juicio valorativo, hágalo, de esa manera quién tiene el placer o la desdicha de leerlo, sabrá un poco más de quien escribe. De lo contrario, sugeriría acudir a Wikipedia o cualquiera de esas páginas deshumanizadas, donde se halla toda la información ordenada y sin personalidad.

Lo que sigue son las clasificaciones de los diferentes tipos de reseñas (Sí, sé que está más formal pero es la mejor manera de dividir las categorías):

- Informativa: Por medio de citas y paráfrasis se profundiza y ahonda en el tema para dar una exhaustiva descripción del mismo.

- Comparativa: Confronta materiales reseñados, explicando en qué se asemejan y en qué difieren.        Luego se valora la comparación
hecha ateriormente.

- Valorativa: Además de sintetizar, se da un juicio de valor; es decir, se opina frente al tema reseñado.

- Motivadora: Incita y suscita interés en el lector para que sea parte del producto reseñado.

- Confirmativa: Reafirma el juicio de valor de otra persona frente a lo que se está reseñando.

Mi propuesta para las reseñas que haré en este blog no es nada innvoadora ni trascendental. Como mencioné y sugerí en la parte superior de esta página, me parece que las reseñas deben tener un resumen breve y la opinión del autor, Nada más. Así que eso haré. Primero algo de información sobre el trabajo reseñado y despues mi valoración de si es bueno o malo. No siendo más, me despido.

Buen día.

Fuentes:
- http://www.unilibre.edu.co/CienciasEducacion/humanidadesIdiomas/images/stories/pdfs/2013/doc2.pdf




martes, 4 de febrero de 2014

A continuación...yo


Santiago. Ése es mi nombre. Constantemente me siento desubicado con tantas cosas por hacer y por aprender, resultándome difícl saber por dónde empezar. Siempre algo nuevo aparecerá, algo para lo que no estoy preparado y para lo que, probablemente, nunca lo estaré. Y no me malinterpreten, no me siento como una víctima ni un incomprendido, no, por el contrario, tiene su encanto el no sentirse dueño de nada pero con ganas de aprender y aprehender todo. En el último par de años he adquirido el gusto de la academia; antes era escéptico frente aquel método de aprendizaje, ahora, paulatinamente, me siento más atraído hacia ella por el simple hecho de dar acceso al mundo.

¿Por qué comunicación o, más bien, radio?  Porque es de las pocas carreras que tiene un vínculo directo con lo que más me apasiona: la música. Nada más emocionante y enriquecedor - para mí- que estar en una constante búsqueda del pasado, el presente y el futuro del arte más global y amado. Además es una parte fundamental y necesaria en mi relación familiar y en el placer de viajar. Cuando estos tres aspectos convergen, es cuando más satisfecho y complacido me siento. No es lo único que me gusta, pero son las tres cosas que me permiten tener una sonrisa indelebe en mi cara casi todo el tiempo.

Hay más gustos, placeres, defectos o cualidades que podría nombrar, pero por ahora es lo que más me interesa mencionar. De pronto más adelante "completaré" esto, como tal vez no. Buen día.